Después de trabajar catorce años en un cole, de mamás estoy ya más que escarmentada. Que sean feas o guapas, mira, qué haremos, yo tampoco soy Venus, ya dije que parezco más bien un Botero.
Voy a analizar desde mi punto de vista a las grandes leyendas del cole de mi hijo.
Señora Cachalote: La descripción física de Chiringui es acertada. El carácter: metomentodo, cotilla, intrigante. Yo cuando hablo con ella procuro conversar sobre temas anodinos: el tiempo, el cole de los críos, la tele... y siempre saca punta a algo para poder criticar. Una de sus últimas hazañas: otra mamá del cole está en pleno proceso de divorcio. Ella ha sido discreta pero su marido se lo ha explicado a todo el que ha querido oírlo y, por supuesto, una de estas personas fue Cachalote. Pues ni corta ni perezosa llamó a la interesada para "pedirle explicaciones" (así, de verdad) sobre su divorcio. La mamá en "proceso de" pilló tal cabreo que le dijo directamente que era un asunto muy privado y que prefería no hablarlo con nadie. Todavía no se ha dado cuenta, o no quiere darse por enterada, de que criticar a alguien conmigo es inútil: paso de todo. Las otras mamás estamos convencidas de que le faltan todos los tornillos de la cabeza.
Señora Pozí: Descripción física de nuevo acertada por parte de mi querido esposo. Esta es cotilla, sin más. Va con Cachalote porque así se entera de más cosas. Es de las que te llaman cada día para ver a qué hora has ido al baño o por qué no has ido al parque con el crío. Para muestra un botón: en una de nuestras escapadas a mis queridos Pirineos y después de cuatro horas de conducir, me llama cuando estaba llegando al pueblo para decirme que el hijo de fulanita tenía varicela. Decidme: ¿qué podía hacer yo a tres horas de casa y a mil doscientos metros de altura?. Nada. Cada vez que puede me enseña fotos de bodas, bautizos, comuniones...
La Infanta: No se parece en nada a la mayor de las que llevan ese título, pero es igual de fea. Es bajita y delgada y parece que lleve algo dentro que la hace ir corriendo a todos lados. Pero esta, a diferencia de las otras dos, tiene la cabeza mejor amueblada y una conversación más interesante. Su defecto: ella ha de tener más que tú de lo que sea. Rechina los dientes cuando le comento que hemos visto esto y lo otro en el Digital porque no tiene y en cuanto me compré el coche (hace ya tres añitos) no paró hasta tener otro monovolumen ella, aunque fuese de segunda mano. Y más grande.
La heavy deshauciada: Yo soy más burra que mi marido. Como diría mi padre: "parece una gallina molida a palos". Es delgada, pero no de anorexia, es que es así. Lleva siempre el pelo teñido de rubio con un moño del cual le salen los pelos para arriba. Sus pechos están operados y siempre los lleva bien visibles, para que se vean. También va embutida en unos pantalones de tigre y unos botines negros de tacón. Carácter: no se mete con nadie y va a su bola. Saluda cuando tiene que hacerlo y quizá comentes algo con ella de los críos, como alguna gripe o algo así. Pero nada más: recoge a su hijo y se va a su casa.
La yonki: Tiene razón mi señor Chiringui. Creo que tiene el cerebro parado de lo que se llegó a meter antes de tener a su hijo mayor, que tiene la edad del mío. Es una especie de Belén Esteban pero con cincuenta kilos más, poco dinero y gusto nulo por el vestir. No trabaja, es su marido el que lo hace, ella cuida de sus hijos. Yo creo que ha tenido muy mal ojo a la hora de elegir a sus parejas, pero bueno. Carácter: se exalta con facilidad pero, una vez le llega el riego sanguíneo al cerebro, se lo piensa y se calla. Cotilla pero no tanto como las dos primeras. Al menos ésta sí que se ha dado cuenta de que yo paso de criticar a nadie.
Bueno, algún día seguiré con alguna más. La tía buenorra que tiene cara de tío es muy amable y también es de las que hablan contigo cuando ha de hacerlo y sobre todo de lo que nos une: que somos madres.
Hala, hasta la próxima.
La Infanta: No se parece en nada a la mayor de las que llevan ese título, pero es igual de fea. Es bajita y delgada y parece que lleve algo dentro que la hace ir corriendo a todos lados. Pero esta, a diferencia de las otras dos, tiene la cabeza mejor amueblada y una conversación más interesante. Su defecto: ella ha de tener más que tú de lo que sea. Rechina los dientes cuando le comento que hemos visto esto y lo otro en el Digital porque no tiene y en cuanto me compré el coche (hace ya tres añitos) no paró hasta tener otro monovolumen ella, aunque fuese de segunda mano. Y más grande.
La heavy deshauciada: Yo soy más burra que mi marido. Como diría mi padre: "parece una gallina molida a palos". Es delgada, pero no de anorexia, es que es así. Lleva siempre el pelo teñido de rubio con un moño del cual le salen los pelos para arriba. Sus pechos están operados y siempre los lleva bien visibles, para que se vean. También va embutida en unos pantalones de tigre y unos botines negros de tacón. Carácter: no se mete con nadie y va a su bola. Saluda cuando tiene que hacerlo y quizá comentes algo con ella de los críos, como alguna gripe o algo así. Pero nada más: recoge a su hijo y se va a su casa.
La yonki: Tiene razón mi señor Chiringui. Creo que tiene el cerebro parado de lo que se llegó a meter antes de tener a su hijo mayor, que tiene la edad del mío. Es una especie de Belén Esteban pero con cincuenta kilos más, poco dinero y gusto nulo por el vestir. No trabaja, es su marido el que lo hace, ella cuida de sus hijos. Yo creo que ha tenido muy mal ojo a la hora de elegir a sus parejas, pero bueno. Carácter: se exalta con facilidad pero, una vez le llega el riego sanguíneo al cerebro, se lo piensa y se calla. Cotilla pero no tanto como las dos primeras. Al menos ésta sí que se ha dado cuenta de que yo paso de criticar a nadie.
Bueno, algún día seguiré con alguna más. La tía buenorra que tiene cara de tío es muy amable y también es de las que hablan contigo cuando ha de hacerlo y sobre todo de lo que nos une: que somos madres.
Hala, hasta la próxima.



